Triana y “su” María Auxiliadora
Triana se echó a la calle otro año más un 24 de mayo, con la procesión de María Auxiliadora. Numeroso público en la calle para acompañar por las calles del arrabal trianero a las imágenes de San Juan Bosco y María Auxiliadora.
El cortejo lo compusieron decenas de jóvenes con cirios y estandartes, organizados en torno a una docena de tramos, destacando la presencia de niños de primera comunión.
El primero de los pasos de este numeroso cortejo procesional fue San Juan Bosco, que salió en su paso, el cual, todavía está en proceso de ejecución, llevando rosas y claveles rojos, y a la Banda de música “San Juan Evangelista” acompañándole con sones propios de la calle Pureza. También destacar que el Santo iba alumbrado por los antiguos candelabros de guardabrisas de la hermandad de Montserrat.

con sones de San Juan Evangelista, el primer paso lució los antiguos candelabros de la Hermandad de Montserrat
El paso de María Auxiliadora estrenaba la peana de salida, aún sin dorar, y que la ha realizado Julián Sánchez Jara. El paso estaba exornado con flores de varias tonalidades destacando los colores blancos y rosas. En la presidencia del paso estaba el pregonero de este año de esta cofradía, Juan Manuel Labrador Jiménez. El acompañamiento musical de la Virgen estuvo a cargo de la Asociación Filarmónica “Nuestra Señora de la Victoria” de la hermandad de las Cigarreras dirigida por Bartolomé Gómez Meliá.
El capataz general de la cofradía fue Fernando Blanco, que sobretodo mandó a los hombres que iban debajo de la “sentaíta” de Triana. Ya que, en el paso de San Juan Bosco mandaban Leonardo Domínguez y Keko Palmero. Destacar la mucha juventud en las trabajaderas de ambos pasos.
La magnífica procesión finalizó con la entrada del paso de la virgen a las 00:20 a los sones del Himno Nacional y con fuegos artificiales que pusieron una nota más de color a la noche.
Fotografías: Manuel Jesús Rodríguez Rechi






